Estimados/as padres y madres de familia: Reciban nuestro cordial saludo a nombre del Colegio Parroquial “SS.CC. REINA DE LA PAZ” y de la Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y de María, Promotora de nuestro Centro Educativo. El carisma de nuestra Congregación SS.CC. es Contemplar, Vivir y Anunciar el Amor Redentor de Dios al mundo. La propuesta de nuestro Proyecto Educativo, es lograr que nuestros estudiantes tengan una sólida formación humano-cristiana-católica, basada en una educación socio-crítica-cultural-humanista que promueve valores como el respeto, la responsabilidad, la solidaridad, la justicia, la verdad, la equidad, propiciando que sean personas auténticas, autorrealizadas y capaces de vivir en armonía consigo mismas y con los demás; con pensamiento crítico dispuestos a lograr cambios que los ayuden a mejorar sus vidas, buscando desarrollar sus capacidades y talentos para ser competentes en nuestra sociedad. Así mismo, deseamos que ellos/as aprendan para el futuro y de forma integral, por ello tenemos en cuenta las tecnologías de información y comunicación (TIC) y los talleres artísticos y deportivos dentro y fuera del horario escolar, jornadas espirituales, preparación para la Primera Comunión, visitas de estudio, acompañamiento psicopedagógico permanente. Trabajamos de acuerdo con el Nuevo Currículo Nacional, con proyectos enfocados en fortalecer la fraternidad SS.CC. y el espíritu de familia a través de la Pedagogía del Cuidado y la Reconciliación, en una convivencia sana y humanizada a la luz de la Espiritualidad de los Sagrados Corazones. La plana Jerárquica, Docente y Administrativa está plenamente capacitada y en continua actualización para llevar a cabo nuestro proyecto educativo.
Somos una comunidad educativa católica promovida por la Congregación de los Sagrados Corazones, comprometida con la formación integral, humanizadora y de calidad; desde los valores evangélicos para que nuestros estudiantes sean ciudadanos que construyan una cultura de cuidado, del perdón, la reparación y la reconciliación con responsabilidad social y ecológica.
Al 2030, consolidarnos como una comunidad educativa, fiel al carisma Sagrados Corazones, reconocida internacionalmente por su labor evangelizadora y su compromiso con la humanización desde los valores cristianos, impulsando una cultura de paz y cuidado del planeta.







La historia del Colegio Parroquial de los Sagrados Corazones “Reina de la Paz” se remonta a su fundación el 19 de marzo de 1849 por gestión de las religiosas francesas de la Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y de María y de la Adoración Perpetua del Santísimo Sacramento del altar, llamándose en sus inicios “Escuela del Espíritu Santo”, ubicada en el antiguo Convento e Iglesia de Belén, en el distrito de Lima, siendo la primera directora la religiosa francesa Cleonisa Cornier ss.cc. Posteriormente en 1918 se instaló en la calle Juan Simón del Jirón de la Unión, también en el distrito de Lima con el nombre de “Escuela gratuita de los Sagrados Corazones”. En el año 1965 se traslada al distrito de San Isidro y desde el año de 1967 toma el nombre actual de “Reina de la Paz”. El Colegio Parroquial de los Sagrados Corazones “Reina de la Paz” es un colegio de niños y niñas que atiende a los niveles de Inicial, Primaria y Secundaria, promovido por la Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y María, con su carisma de Contemplar, Vivir y Anunciar el Amor de Dios encarnado en Jesús. Tiene el compromiso de contribuir en la formación integral de la persona y en la construcción del Reino. Su finalidad es brindar una educación de calidad, teniendo como ejes los aspectos: espiritual, social y académico, estando a la vanguardia del conocimiento de la actualización educativa para que nuestros estudiantes puedan competir, afrontando retos y necesidades del tercer milenio, desarrollando sus potencialidades, capacidades y habilidades. Nuestra propuesta se basa en la práctica de los valores cristianos para la formación de líderes cristianos, auténticos; dispuestos al cambio, siendo agentes protagónicos y transformadores en nuestra sociedad; comprometidos con su vivencia de la fe cristiana y con su país. “Que unidos a los Sagrados Corazones de Jesús y de María, hagamos presente el amor misericordioso de Dios”.
1. Consolidar el modelo educativo SS.CC. a través de la evangelización del currículo, la
práctica de la ecología integral, el fomento de la fraternidad inclusiva, pluricultural,
solidaria y universal.
2. Innovar nuestra propuesta pedagógica implementando el uso de la tecnología, la
información y comunicación basado en proyectos de aprendizaje humanista.
3. Fortalecer, en la comunidad SS.CC., el cultivo de las relaciones libres, auténticas y
corresponsables que atribuyan a la construcción de la fraternidad universal.
4. Promover el cuidado de la salud integral de los miembros de la Comunidad
Educativa.
5. Fortalecer la identidad y el compromiso de la comunidad con la propuesta educativa
SS.CC. desde el encuentro personal con Jesús de Nazaret, cultivando el silencio y la interioridad para hacer de la pastoral un estilo de vida que transforme a la sociedad.
6. Desarrollar en los/las estudiantes una sexualidad integrada y humanizadora
tomando en cuenta las particularidades de cada etapa de desarrollo y las dimensiones biológica, socio afectiva, ética y moral; contando con orientaciones
basadas en la ciencia y el acompañamiento de parte de los adultos de la Comunidad
Educativa SS.CC.<br>
7. Optimizar los recursos materiales y humanos de la institución para promover la
innovación y la calidad educativa.
“Contemplar, Vivir y Anunciar al mundo el Amor de Dios encarnado en Jesús”.
El carisma de nuestra Congregación se define en, Las actitudes con las que se dispone la Comunidad SS,CC, al Santísimo Sacramento, la manera de permanecer ante Él y con Él, su forma de transformar en gestos y acciones el Amor contemplado y recibido, su generoso compartir el tesoro entre todos, la comunicación de vidas, el gozo de sentirse un solo corazón y una sola alma, como lo dice nuestra Fundadora. Todo converge en lo que se llama Carisma y Espiritualidad Sagrados Corazones, nacidos en la Adoración al Santísimo, en lo cotidiano, en la donación de una vida sencilla, purificada en el sufrimiento y en la entrega entusiasta de cada persona que forma la Comunidad-Testigo del Amor Redentor de Dios.
CONTEMPLAR:
Relación con Dios, fomentando un vínculo de amistad con Dios.
VIVIR:
Fraternidad, experimentar el espíritu de familia trabajando en un ambiente de respeto y unidad; compartiendo, comprendiendo al otro, sabiendo escuchar, para ser comunidad
ANUNCIAR:
Solidaridad, comprometiéndonos con la realidad del otro
Responsabilidad para hacer vida nuestros compromisos humanos y cristianos.
Misericordia, para ser tolerantes, superar asperezas, malos entendidos y cultivar el perdón
Verdad, para actuar con sinceridad, ser libres y auténticos.
APRENDER A CONOCER
1.- Adquiere una sólida formación humana, científica y tecnológica, aplicando sus potencialidades cognitivas, socioafectivas y metacognitivas en su desarrollo integral y el de los demás.
2.- Conoce el ambiente social y natural en un contexto global para mejorar su calidad de vida con una actitud de cuidado de sí mismo, de los otros y de la casa común.
3.- Aprende a comunicarse asertivamente en forma oral y escrita, empleando diversos códigos en su lengua materna y lenguas extranjeras para la construcción del conocimiento.
4.- Desarrolla una actitud investigadora, crítica y reflexiva ante las diferentes situaciones que se le presentan considerando siempre su responsabilidad social.
5.- Conoce el carisma y la espiritualidad de la Congregación para descubrir su vocación de servicio y liderazgo.
6.- Conoce su rol ineludible como agente de la humanización en búsqueda de una sociedad justa y solidaria a la luz de la mística de los Sagrados Corazones.
APRENDER A HACER
1.- Desarrolla acciones de emprendimiento económico, social con ética.
2.- Maneja competencias investigativas y tecnológicas en la resolución de problemas de su entorno para transformarlo y humanizarlo, trabajando colaborativamente.
3.- Se expresa simbólica y espiritualmente a través del arte para comunicar su mundo personal, social y cultural.
4.- Responde a los signos de cada época con apertura a los cambios sabiendo leer, discernir y promover acciones que se orienten al bien común.
5.- Promueve la ética del cuidado expresándose asertivamente y rechazando actos deshonestos de exclusión y de violencia.
6.- Hace uso responsable de las tecnologías de información y comunicación para gestionar su propio aprendizaje, dando paso al conocimiento que lo lleve a mejorar su calidad de vida.
APRENDER A CONVIVIR
1.- Valora el cosmos, como creación y casa de la humanidad, asumiendo cambios de estilo de vida, producción y de consumo.
2.- Valora y promueve los Derechos Humanos desde la convicción del respeto de la dignidad humana querida por Dios, mostrando predilección por los más necesitados.
3.- Asume la interculturalidad, la equidad de género y la inclusión como forma de convivencia para un enriquecimiento y aprendizaje mutuo.
4.- Promueve y lidera cambios para la convivencia pacífica con actitudes de perdón, reconciliación y solidaridad hacia el fortalecimiento de una cultura de paz.
5.- Practica el buen trato interactuando con buenos modales, cortesía y sencillez en todas sus expresiones.
6.- Reconoce su valor como persona, evitando exponerse y exponer a los demás a situaciones de peligro o riesgo innecesarios, como una forma de cuidado consigo mismo y con el entorno.
7.- Muestra empatía y sensibilidad con especial predilección por los más pobres, asumiendo el liderazgo en acciones de proyección social.
APRENDER A SER
1.- Vive su identidad cristiana como expresión de su sentido trascendente asumiendo las actitudes y sentimientos de los corazones de Jesús y de María en lo cotidiano de la vida.
2.- Es resiliente ante situaciones adversas a través de una actitud de fe, escucha, perdón y reconciliación permanentes que lo conduzca a vivir en plenitud.
3.- Promueve una vida activa y saludable, cuidando y respetando su cuerpo y el de los demás.
4.- Afirma su identidad cristiana reconociéndose una persona íntegra que armoniza en su vida lo espiritual, lo psíquico y lo corporal, estableciendo vínculos afectivos saludables.
5.- Tiene una conciencia crítica, humana, solidaria, justa y veraz ante la toma de decisiones en favor de una vida digna en la sociedad y del cuidado del medio ambiente.
6.- Es autónomo, libre y responsable para asumir las consecuencias de sus decisiones haciendo del perdón, reconciliación y reparación una filosofía de vida.